La Asociación de Tecnologías de la Información de la Comunitat Valenciana (Som Digitals) organizó un encuentro (disponible en YouTube) el jueves 24 de octubre titulado “Monolitos vs Microservicios: Criterios para particionar Aplicaciones”, que consistió en explicar las principales diferencias entre una arquitectura monolítica y una arquitectura de microservicios, destacando cómo cada una impacta en el desarrollo, escalabilidad y mantenimiento de las aplicaciones.
Para entender los beneficios y desafíos asociados con la adopción de microservicios y para conocer cómo descomponer una aplicación monolítica en microservicios bien definidos, el encuentro contó con Óscar González, Technical Lead en Emineo Spain con más de 20 años de experiencia en el sector retail, y con Francisco Alonso, Senior Software en Emineo Spain con más de 15 años de experiencia en el mundo del desarrollo software como Fullstack Developer para diferentes sectores como banca, sanidad y turismo.
“Un microservicio es una forma de construir aplicaciones informáticas como un conjunto de servicios independientes, con ciclos de vida separados, organizados por funcionalidades de negocio y que interaccionan con mecanismos ligeros de comunicación”, indicó Óscar González al inicio de la sesión, quien después realizó una comparativa entre la arquitectura monolítica y la de microservicios.
En palabras de González, la arquitectura monolítica “dispone de un único servicio con una única base de datos”, mientras que la arquitectura de microservicios “son varios microservicios que interactúan con otros, teniendo cada uno su propia base de datos”. En cuanto a las ventajas de esta última, González destacó que son “la agilidad a la hora de adaptarse a cada equipo, la escalabilidad, la capacidad de ajustarse a cada componente, la resiliencia y el menor impacto en cada cambio”, y las desventajas “la complejidad del sistema, la automatización, la consistencia eventual, las transacciones distribuidas y la organización, ya que tiene que haber una mayor comunicación entre equipos”.
A la hora de elegir entre una arquitectura u otra, Óscar González señala que “los microservicios no siempre son ideales para nuevas aplicaciones”, por lo que muchas compañías “empiezan con un monolito y van migrando a microservicios según van creciendo y enfrentándose a retos”. Además, recomendó “invertir en modularizar el monolito” y “en aprender tecnologías nativas de la nube antes de pasar a microservicios”.
La segunda parte del encuentro la realizó Francisco Alonso, quien dio una visión más práctica de la arquitectura de microservicios poniendo como ejemplo el ecosistema Spring, que facilita la creación de microservicios.
Este ecosistema es una opción popular para desarrollar arquitecturas de microservicios, debido a su “flexibilidad y facilidad de uso”. “En particular, Spring Boot es un componente clave que simplifica la creación de microservicios, ya que requiere una configuración mínima, permitiendo que los desarrolladores se centren más en la lógica de negocio y menos en la infraestructura”, señaló Alonso.
Los Encuentros Profesionales de Som Digitals constituyen una plataforma que promueve el intercambio de experiencias, facilitando un espacio de diálogo y colaboración donde los profesionales de tecnologías de la información pueden establecer conexiones significativas y fortalecer sus relaciones.


