La Asociación de Tecnologías de la Información de la Comunitat Valenciana (Som Digitals) celebró el pasado jueves 26 de febrero un nuevo Encuentro Profesional bajo el título “Proyectos ágiles de software, desde el otro lado del muro”, disponible en YouTube. El seminario estuvo a cargo de Pablo Gallardo Konczanin, quien lleva más de 15 años escuchando a las empresas que quieren convertir sus ideas, sus procesos y sus relaciones en software productivo.
Durante la sesión, el experto abordó uno de los problemas más habituales en los proyectos tecnológicos: la distancia cultural entre los departamentos de negocio y los proveedores de software. Según explicó, ambas partes suelen observar los proyectos desde perspectivas diferentes, lo que genera barreras de comunicación y expectativas difíciles de alinear.
En este contexto, Gallardo defendió la vigencia de la filosofía ágil en el desarrollo de software. “Los valores ágiles perduran en todos los proyectos que realizamos. Tuvieron un boom hace 10 años, pero que nadie os diga que la agilidad ha muerto o no existe. La hemos acogido, se ha quedado”, afirmó.
El ponente repasó los cuatro valores fundamentales del enfoque recogido en el Manifiesto Ágil: priorizar a las personas y sus interacciones frente a procesos y herramientas; valorar más el software funcionando que la documentación extensa; fomentar la colaboración con el cliente frente a la negociación contractual; y responder al cambio antes que seguir un plan rígido. “La agilidad se basa en poder hacer zigzag y adaptarte”, resumió.
A partir de estos principios, explicó que los proyectos ágiles se apoyan en entregas frecuentes y en la colaboración continua entre las áreas de negocio y los equipos técnicos. “Los responsables de negocio y los desarrolladores trabajamos juntos de forma cotidiana durante todo el proyecto”, señaló, recordando que el objetivo principal es “satisfacer al usuario mediante entregas tempranas y continuas de software que aporte valor”.
Uno de los aspectos que más dudas genera en las organizaciones es cómo gestionar los cambios durante el desarrollo. Gallardo subrayó que la agilidad no implica improvisación, sino establecer compromisos claros en ciclos cortos de trabajo. “En la agilidad se abraza el cambio. Lo único que es inmutable es lo que se decide que se va a hacer en el mes, eso no debería cambiar. Es un pacto de buen hacer entre negocio y equipo”, explicó.
En este sentido, introdujo el llamado “triángulo de hierro” de los proyectos ágiles, donde se fijan dos variables, recursos y tiempo, mientras que el alcance del trabajo se negocia iteración a iteración. “Cada mes te vamos a entregar valor. Lo que se negocia sprint a sprint es lo que se va a realizar”, apuntó.
El experto también ofreció recomendaciones prácticas para empresas que afrontan por primera vez la contratación de un proyecto de software. Entre ellas, elaborar un plan director, transformar las necesidades del negocio en historias de usuario y pedir a los posibles proveedores que simulen una sesión de planificación de sprint para evaluar su forma de trabajo.
Por último, insistió en que la comunicación sigue siendo el elemento central para el éxito de cualquier proyecto tecnológico. “El método más eficiente y efectivo de comunicar información al equipo de desarrollo y entre sus miembros es la conversación cara a cara”, concluyó.
Los Encuentros Profesionales organizados por Som Digitals son una iniciativa abierta y gratuita concebida como foro de debate y aprendizaje entre profesionales del ámbito tecnológico y empresarial, con el objetivo de compartir conocimiento y generar sinergias dentro del ecosistema digital.


